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martes, 26 de enero de 2016

Un sexto de tus decadas conmigo.

Hoy que cumples tres días más que seis veces la vida que llevas conmigo,
tengo que admitirlo,
estoy enamorado de ti y de tu olor al despertar,
aunque no tanto de tu humor matutino.

Me encanta ver tu curiosidad al esperar,
y verte reflejar la más plena de las felicidades
entre aromas de café y bizcocho.

Te pido que acopiemos desde hoy y por siempre
la riqueza más humilde, y los más inconmesurables tesoros.

Quiero regalarte cada día un poco más de complicidad,
pero no pienso renunciar al misterio,
cada día un poco más de tolerancia,
y que sin ser uno, seamos dos muy juntos,
también quiero regalarte mucho respeto,
y poca confianza.

Si te dejas, te pongo en bandeja
miles de proyectos, miles de sueños por soñar,
y qué más da si se cumplen o no,
porque la ilusón de desvariar juntos ya es un sueño cumplido.

Quiero que sepas que te admiro y no sólo por tu cara preciosa,
te admiro porque eres perfecta para mi, porque tu claridad en el alma nos hace ser una preciosa roca transparente, donde apoyarnos sin miedo, te admiro porque tras esos diez dedos se esconden diez artesanos oficios, sean de pintura, magia o costura, sean de cocina, protección, caricias, o torería en los cinco izquierdos, llenos también de arqueología creativa.

Te admiro porque casi siempre tu prioridad son los demás,
no los demás y no cuales quiera, sino los que más lo necesitan,
te admiro porque nunca dices NO sin motivo,
porque te haces querer simplemente siendo tú, 
sin esfuerzos ni apariencias.

Eres una escultura de belleza sin abalorios.
de la que adoro poder decir: mi compañera incondicional.

Te admiro porque valoras más las risas que el dinero,
la compañía que el aforo,
y el tiempo que las promesas.

Admiro tu voz, tu oido y tu dulzura al cantar,
pues no hay canto de sirena que me separe de una estrofa que me regales.

Admiro tu valiente timidez, llena de claridad, sin rodeos y sin renunciar a la prudencia, capaz de señalar sin ofensa y de encontrar la realidad tras las muchas capas de perspectiva.

Admiro la niñez de tus pensamientos y de tus lapsus, pues eres una superviviente con los preciados valores de la infancia.

Admiro tu pasíon por la naturaleza, tu implicación y tu silencio ante los paisajes, mientras mantienes las manos en tu chaqueta con los bolsillos muy cerquita de la tripita.

Admiro tu incansable complacencia, tu cara al aprender y al sorprendente, pues nada hay más de verdad en esta tierra.

Admiro tu exactitud, tu eficiencia, 
polifacética en cubierto, das salida sin golpes de pecho a agendas sin fin. Sin fin.

También admiro que sigas aparentando 23.

Y de verdad te aseguro que quiero regalarte momentos y no solo palabras, experiencias y recuerdos, también por qué no, una familia, y una vida diferente, llena de alegría, con burlas a los problemas ya sean naturales de liliput o hijos de Goliat,

Sobre todo quiero regalarte mi absoluta disposición para ayudarte a conseguir cualquier cosa que te propongas. Quiero ser para ti la herramienta que tú eres para mi. Un lazo elástico a la cordura.

Un besito cumpleañera.





jueves, 31 de diciembre de 2015

Consejo para 2016

Aprovecha el tiempo.

Deja pasar lo que tengas que dejar y ponte a fondo a solucionar lo que verdaderamente quieres solucionar.

No pierdas ni un segundo, sólo te quedan 12 meses para disculparte por eso que aún no te dio tiempo, 2016 es tu año, deja de planteártelo, tampoco te sientas mal, el orgullo a veces demora la felicidad pero una disculpa a tiempo te libera para el resto de tu vida.

Empieza a justificar tu agenda contigo mismo como prioridad, tú eres tu tesoro más preciado, demuéstrate que vales, que te encantas, que te cuidas y que quieres estar mejor que nunca en este 2016, porque seguramente con esa actitud empieces a brillar, tanto incluso que ilumines a los que tengas más cerca.

Ni se te ocurra volver a hablar mal, no pierdas ni un instante en ser descortés, maleducado, ni un instante en hablar mal de nadie, no descuides las formas, no te dejes llevar ni por un mal humor, ni por las circunstancias, controlar tus emociones no significa negarlas, toma el control y di lo que tengas que decir, pero dilo bien. En 2016 no hay palabras que estén más altas que otras, si tu lo deseas hasta el mayor desacuerdo se puede afrontar con respeto

Haz deporte todos los días, olvídate de las escaleras mecánicas, ve andando hasta la tienda, y olvídate de fines estéticos, piensa en tu salud, cánsate bien para poder descansar mejor.

Aprende a valorar lo fundamental, olvida todo lo demás, necesitas pasear y conversar más, dos de las cosas gratis que solucionan la mayoría de tus problemas. 2016 puede ser un año de caminos y charlas muy enriquecedor.

Come mejor, y sobre todo cocínalo tu mismo, disfruta, aprende, inventa, y escucha a tu cuerpo. 

Busca palabras, ni videos ni imágenes, reivindica el lenguaje, los textos y la cultura y disfruta de la sensación única que produce el arte en tu cerebro.

Ve a conciertos, a salas de exposición, disfruta en directo del trabajo que otros artistas regalan para ti, es lo que te hace humano, es lo que te alimenta el alma.

Di verdades llenas de cariño a personas que sabes que las disfrutarán, el poder de las palabras es impresionante siempre que se elijan y se trabajen para construir.

Perdona, no olvides, pero perdona, sobrevive a la ira, dulcifica el rencor mutilándolo de la venganza, y deja estar lo que tiene que estar.

Hazlo, y deja de conformarte con pensar en cambiar. Cambia y vive como decidas que tu vida ha de ser.


Todo está en tu mano. 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Feliz 2016 Rajoy.

Le deseo lo mejor para este 2016, porque seguramente si le va bien a usted me vaya bien a mí.

Le deseo que lo pase con su familia y la gente que le aprecia, sean el número que sea. Yo no podré disfrutar de la mayoría de ellos porque casi todos han tenido que emigrar, algunos inlcuso ya tienen hijos y familias fuera de su ciudad, de su país, incluso fuera del continente. Cosas que pasan.

Le deseo que no sigan haciendo montajes con sus errores, su dificultad al hablar otros idiomas o el español mismo, sus golpes, caidas y accidentes y le deseo que se libere pronto de las puñaladas traperas que intentan propinarles desde su propio partido.

Sé que usted es buena persona, y que probablemente la inconsciencia no es un delito, la falta de inocencia quizás sí pero eso le toca a otras instancias decidirlo. Por ello le deseo que jamás tenga que pasar necesidades ni faltas, sean de alimento, salud, cultura o cordura.

En mi entorno somos gente de pocos recursos pero con gran preparación y proyección profesional, ahora mismo no disponemos de medios para realizarnos como personas por eso le deseo que sus hijos y allegados jamás tengan que recurrir al favor ni al trueque para desempeñar el papel que deseen en la sociedad.

Todo eso está en su mano, ojalá se vaya pronto y empiece a disfrutar de la vida que desea, con su sueldo vitalicio y su merecido descanso, y con un poco de suerte que la España que deja, olvide pronto lo que está pasando o pasó, no se preocupe siempre lo hace.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La vida consiste en mantenernos cuerdos.

Así desde el 86 pasan los días.

La vida consiste en mantenernos cuerdos de eso soy consciente desde hace algún tiempo. Para esta labor elevo el tiempo a pensar sobre esas otras cosas olvidadas que componen el alma y podrían fabricar un futuro mejor, no para mí, sino para el hombre con la aspiración de no caer en la locura mala, no en la de los artistas y los genios, sino en esa locura vacía llena de inercia y de caminos con carga negativa que no conducen a nada.

Deambulo entre mis círculos que si bien gracias a mi esfuerzo personal y consciente siguen sin ser concéntricos, cada vez admito, merman y se hacen menos permeables. Parece algo casuístico al cumplir etapas vitales, o quizás tiene más que ver con la perspectiva de que lo mediocre, si conocido, parece ser menos mediocre.

Tanto merman, que algunos de mis círculos yacen inconexos entre sí, por falta de mediadores o alquimistas que enriquezcan las mezclas. Sólo se abren frente a la admiración y se refrescan por completo si el aire nuevo merece la pena.

Mis sueños evolucionan hacia una sostenible sencillez campesina con vehemente insistencia y se desdibujan entre el verde de la tierra y los preciosos colores de las estaciones, totalmente desataviados de burocracia, sistemas de crecimiento infinito y formas de esclavitud enfocadas en el sufrimiento de unos para el beneficio de otros.

Realmente sólo necesitamos cubrir nuestras necesidades fisiológicas en buena compañía a tiempo parcial. 

No importa cuántas veces sintáis que dentro del laberinto tenéis necesidades por cubrir, porque a lo único a lo que aspiráis es a tener nuevas necesidades, así os lo ha contado la propaganda, el cine o la revolución industrial pero: no es cierto. Podéis ser libres.

Ningún ascenso es comparable al de la montaña, es tan sincero que en lugar de cargarte de cosas innecesarias como el resto de los ascensos, te despoja de todo, te hace más liviano y contemplativamente más libre.

La verdad está en el campo. Es una idea que se repite en mi cabeza urbanita.

Sólo el campo legitima tu trabajo y tu esfuerzo con un fruto justo y el aliciente lo da la variable del tiempo. 

Mi cotidianidad se reestructura en hábitos más consistentes que de no ser por esta mala gestión del mundo estarían soportados por una exquisita compañía.

Tampoco paro de pensar en eso, en la compañía.

Imagino una gran parcela donde vivir en buena compañía, donde los amigos sean vecinos y las familias familia. Donde haya un huerto y una zona común para celebrar la vida y el trabajo juntos. Y muchas zonas privadas donde descansar, descansar los unos de los otros principalmente.

No sólo pienso en la compañía social, también en la emocional, en la personal y en la soledad.

Defiendo ese modelo obsoleto de complicidad y respeto donde la confianza pasa a un segundo plano. Donde no se diga no sin un argumento, una opción mejor y diferente. Defiendo ese espacio aislado lleno de barreras infranqueables para no dejar de ser tú, en pos de los dos. Ese modelo donde el cariño llega a tiempo, en dosis correctas y sin terapias de choque. De hecho es el único terreno donde creo que puede crecer el amor.

Mantenernos cuerdos no es más que aprender a diferenciar lo indispensable.

Esto implica dejar de acopiar lo demás en laberintos justificados con la excusa cultural de la evolución. 

Implica rescatar la simpleza de la suma y la resta para entender el equilibrio.

Para mantenerte cuerdo ahorra en malos momentos siempre que puedas, y ahorra en las personas que los propician y regalan, en pro de lo contrario.





viernes, 20 de noviembre de 2015

Cada letra una terapia

Cada letra una terapia
cada canción una herida,
un olor: la despedida
y cambiar las metas por propuestas. 
¿Falacia?

Los besos: semillas
germinan las almas
con el vapor de los alientos
a irrepetible momento.

Una verdad que cuida con mimo la cordura,
como si aspirásemos a algo más
que a la certeza de perderla.

Qué las luces sean ideas
y los ahorros de tiempo.

Pueril boicot,
querer renacer para sanar,
en vez de yacer en el saco
de las experiencias vividas.

Para sabia: la silla
donde me siento,
dónde compadezco a los versos
de su autoría.

La armonía si no es extrema no luce,
las yemas seducen disonantes
al mampostero del camino
y se mantiene perfecto el aparejo
en jardines de ladrillo.

Cada verso, un remanso de paz
frente a la escalera,
la cima se desmorona,
se acerca al estrato bajo la corona
para dejar de aspirar.

Asómate a la esquina.

Los roces que sean de piel,
y los derroches de cariño.



jueves, 19 de noviembre de 2015

El cariño

Cuando lo único que necesitas para que baje ese nudo de la garganta es cariño.

Todos nos hemos sentido así, perdidos, desprotegidos como un niño, no necesitando más que una caricia, un beso o un abrazo para hacernos fuertes y crecer.

El principal problema está en la receta, nadie sabe como se pide, se requiere o reclama el cariño. Sabemos pedir un café, sabemos solicitar una transacción internacional, o exigir atención a nuestra compañia de teléfonos, pero no sabemos pedir cariño.

Quizás sea porque cuanto más lo necesitamos menos lo merecemos como dijo Stevenson.

Entramos en esa espiral de miedo que a veces nos paraliza y hace de que la palabra SOCORRO, no nos salga del pecho en lugar de los labios.

Es cierto de que estamos durante tanto tiempo recibiéndolo sin explicaciones que cuando dejamos de tenerlo, quedamos mudos, apáticos, llenos de delirios internos que sólo apuntan, además torpemente, a que nos falta nuestra dosis.

Capaces de todo, nos endeudamos con cualquier fin y asfixiamos cada día olvidando que es el cariño la primera de las deudas a saldar.

Generamos muros infranqueables, barreras, fosos y campos de fuerza para convencernos de que no lo necesitamos, pensamos que el cariño es cosa de la infancia pero luego: una sonrisa y el roce de otra piel, destruye lo que parecemos saber y lo convierte un cuento del que queremos disfrutar cada noche.

Cuando no sepas como solucionar algo, empieza con el cariño, pon todo el que tengas y más, y entonces sentirás que da igual si lo solucionas o no.

Si te sientes solo en el camino, pide compañía, pide cariño, y recíbelo humildemente, aunque llegue tarde; nadie tenía porque estar atento a tus niveles... Tú permanece atento y rellénalo a menudo, te sentirás mejor, y no te olvides: también reparte.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

3ª Guerra Mundial, un poema de 2000 y una noches.

Pienso pasear,
entre bombas y propósitos,
pisaré lo que antes fue yerba seca
y con el alma vacía
llenaré de olor a muerte mis pulmones.

Pienso sonreir,
a los complices de las conspiraciones
mientras llenan sus arcas
con el negocio del siglo,
será verdad
que a la tercera va la vencida.

Pienso buscar,
sangre de otro color,
banderas sin dolor
y motivos para que si hay Dios,
permita nuestros juegos
y permita nuestro ego.

Pienso decir,
todo lo que pienso,
qué no tenéis razón,
ni se justifica este tormento
bajo ninguna condición, negocio o religión.

Víctor Pérez Blanco. Un ciudadano del mundo.


lunes, 9 de noviembre de 2015

La poesía, mi poesía, leer poesía.

La poesía es la manera de escuchar tu centro,
de dibujar tu alma y desdibujar tus formas
para asomarte adentro.

Es la masacre del olvido en público,
y un saludo a un viejo desconocido.

Un enredo de verdades en propiedad,
que desconoces en sociedad pero que vislumbras frente al espejo,.

Es la masturbación del alma,
por el placer del autoconocimiento.

Una terapia necesaria al alcance de todos,
un don de pocos.
Donde reflejarnos.

Libérate y escribe, y dí solo la verdad, obvia la queja.
dite la verdad.






jueves, 5 de noviembre de 2015

Las buenas personas

Ese concepto tan inmaculado, blanco, suave y mullido como el algodón:

- Las buenas personas.

Todo el mundo dice que escasean. Durante toda la historia del ser humano, se ha sostenido que cada vez quedan menos y que la decadencia en los valores que nos hacen verdaderamente humanos y diferentes de los animales, no tiene marcha atrás.

No creo en las buenas personas que no saben ser otra cosa, y mucho menos en las que no saben que lo son. 

Yo los llamaría inconscientes...

Ser buena persona es una decisión, y no está la altura de todo el mundo. Las personas, a veces ni siquiera pese a un elevado intelecto, escogen ser buenas. 

Hay que tener un gran altura de pensamiento para escoger la bondad a otras opciones como la comodidad, la supervivencia, o el desentendimiento.

También hay que tener un entrenamiento y alto grado de conciencia para no traspasar las barreras de la bondad hacia la autolesión, auto ninguneo y otras misiones vitales mal enfocadas.

Para mí no tiene ningún valor ser bueno porque no sabes ser malo, o porque te han adoctrinado de pequeño de tal manera que no sabes hacer el mal por ti mismo.

Todo tiene un valor, y el esfuerzo por decidir entre las opciones y escoger la más ética, forma parte del contraste necesario para distinguir una actitud de nobleza innata, de una actitud correcta.

En cualquier caso he de decir que disfruto y sufro de ser una buena persona. Y que también conozco a muchas otras buenas personas, de las "de verdad". De las que saben dejar de serlo y pese a ello se mantienen en el lado correcto por convicción.

Es muy de valorar, pues si hay algo que juega en contra de nuestro equipo es que la capacidad de contaminar personas para que sean malas, es infinitamente superior a la capacidad de contaminar personas para que decidan ser buenas.

Os admiro, me encanta de verdad teneros en el mismo bando.


miércoles, 28 de octubre de 2015

La necesidad de definirte, no la comparto.

No comparto esa necesidad que tienes de definirte con tus pequeñas extensiones de piel artificial. Entiendo que a veces desde tu batida de inseguridades, agitadas a golpe de publicidad, necesites, desde mi punto de vista: crees que necesitas o te han hecho necesitar, un Iphone, un Mountain de alta gama, una Kawasaki de más potencia, una bici Orbea o Alpine, beber Colacao, Cocacola y Puerto de Indias bebida de cine y si es posible cuanto más lejos viajar...

No es que no lo comparta para hacerte sentir mal, no te critico, con un pseudorespeto lo tolero, sólo no lo comparto y a veces por vehemencia lo exagero.

Si te hace sentir mal que te lo diga, disculpa, pero creo que entonces estás más cerca mía de lo que crees, estás atrapado por tu oficio de guadarnés, guardando arneses que te fijan de forma segura a los bordados y símbolos de camisas y polos, aunque tranquilo, no estás solo. 

No me identifico con símbolos, y como alguna vez ya he comentado, tampoco con himnos, patrias y naciones. De hecho sólo si estoy borracho me toca los cojones, luego se me pasa.

Valoro la libertad, la lealtad y el respeto y suelo reírme en silencio, de los partidos y de los que toman en exceso partido, me río también de las fronteras, del racismo, de los sistemas sociopolíticos, de los que se definen con ellos. Me río mucho y muy a menudo por cosas absurdas. Me río de las preferencias estéticas asociadas a la profesionalidad, al nivel adquisitivo, la decencia y la honradez.

Me río de los cargos de confianza, de las elecciones a dedo, de tanto dinero y tantas ganas de cambiar la persona que antes estaba por ti mismo.

Mi barba no es fruto de ninguna moda o ideología si no de un ahorro de tiempo. Mi música no se mide por el valor de mi guitarra y evidentemente mucho menos por la calidad ni calidez de mi voz, no me esfuerzo en ser diferente ni alternativo y no necesito pantalones de rayas ni pañuelos con estampados étnicos, pulseras de cuero ni mantas de colores para ser incisivo.

¿Porqué no te identificas con la cultura? Quizás, más o menos a Mas, sea lo que le quede de razón.

Tampoco la elegancia es un fin en sí mismo, aunque reconozco el valor artístico de la picaresca combinatoria.

No hay problema si necesitas de esos símbolos, no estoy hablando de ti, sólo me estoy abriendo para que con un poco de suerte alcances a conocer un poco más de mí y aprendas hoy una palabra nueva, sin emblemas.

Hoy no necesito símbolos, ojalá mañana tu tampoco, porque yo ayer los necesité para darme cuenta de que hoy ya no. Adelántame.

Ya no uso anillos, aunque me he dado cuenta de que una pulsera me hace sentir la muñeca más bonita, a veces llevo alguna hasta que se rompe, luego las que no se rompen no me las suelo poner porque me canso de ellas y necesito echarlas de menos para alguna ocasión.

No es mi ropa lo que me define, sino más bien mi estado de ánimo, que ocasionalmente me viste de gala y de Gala quisiera que fueran mis palabras siempre.

A veces me disfrazo, sólo para camuflarme y poder observar más de cerca a esos que creen llevar su uniforme. Aprendo mucho de ellos y de mí y de que no nos unen lazos.

No comparto esa necesidad de definirte con las fotos de las terrazas que visitas, que son imágenes en vez de recuerdos, tampoco las fotos de tu reuniones para cambiar el mundo, que son imágenes en vez de soluciones, tampoco con las imágenes junto a tus ídolos, que son imágenes en vez admiración mutua.

No entiendo como puedes hacer participes a la fuerza de tus mejoras, tus errores, tus cambios de destino a voluntad, a tus personas cercanas y maltratarlos públicamente si no soplán con el mismo aire que tu engrasada veleta.

Sé que has perdonado alguna que otra falta de lealtad y lo valoro, pero revisa tus niveles porque quizás por no salirte de la zona de confort estas perdonando demasiado.

Siento que la inercia no es cambiante y aunque lo sea, no sirve para definirte.

Los proyectos no te definen, el esfuerzo que pones en realizarlos y lo que llevas en la mochila hasta firmarlo quizás sí.

No entiendo como en una realidad geográficamente tan cercana, encuentras creencias en la que creer, por el simple hecho de que no te gusta dejar de hacerlo, en vez de asumir el control.

¿Y esa intención de destacar? Explícame a que se debe. ¿Has probado a amar?

No te das cuenta que detrás de tu terapia escogida hay un problema por resolver, antes de estar capacitado para escoger.

Lo único que tienes que necesitar es la capacidad de cambiar de necesidad.

Asume tu lugar, y deja a un lado tus alteregos y empieza a trabajar, no hacerlo no te va a quitar el miedo a no terminar. 

Tu sentido de ridículo es demasiado arbitrario.

Yo prefiero las cosas verdes y frescas, hablemos de la fruta, una bebida, una persona o un chiste.

No creo en el sufrimiento infundado, pero sí en la disciplina de asumir el sufrimiento y volar por encima.

Esa necesidad de autodefinirte... 

No creo en lo consejos que recibo ni en las recetas hasta que no las cocino minuciosamente, no me gusta hablar por hablar si no es para reirme. No doy por hecho ni tengo fe en todo lo que leo o recibo. Pero estoy seguro de lo que escribo, en el momento en el que lo escribo.

Como ves me falta materia a la hora de definirme.

Me gusta escuchar para depués poder contestarte y si lo requieres opinar. Pero escuchar para responder es ignorar.

Aprendo mucho cada día y de cada día y soy consciente de que sé muy poco. Creo en la admiración como el mejor vínculo entre dos personas, creo en ella por encima del amor, la pasión, la amistad y honor.

Quizás por eso malográis vuestro yo con tal de generar admiración, cuando lo verdaderamente admirable es dormir tranquilo y poder sonreir frente al espejo, o el estanque.

Yo admiro al que exprime las herramientas que tiene, ha tenido o ha fabricado, y al que agota sus recursos de manera sostenible. Grandes ejemplos en heroes anónimos. Imprescindibles como los de Bienvenido.

Evidentemente tengo objetos materiales, algunos incluso de cierto valor. Pero no me defino por ellos. Vivo en el sistema en el que he nacido, he de asumirlo y directamente eso me facilita algunas incoherencias de serie, pero sinceramente jamás es el sistema que habría escogido, si en mi voluntad estuviera. Y no por esta inmersión forzosa dejo de estar desconforme, ni de disfrutar del buceo.

La necesidad de definirte no la comparto, pero quiero estar a tu lado.