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viernes, 15 de septiembre de 2017

¿Qué pasaría?

¿Qué pasaría si al decir, dijéramos?
Qué pasaría si la verdad fuera la norma
y la honestidad y la humildad en el trato,
de a diario...

Si sólo alguna vez de domingo,
nos mostráramos vacíos, tercos e insustanciales.

Ojalá cada roce hiciera el cariño,
y cada huracán fuera de pasión
y trajera vientos nuevos.

¿Qué pásaría si te esforzaras cada día?
Si pudieras divertirte por el camino, y
sentir orgullo del paseo, en lugar del destino...

Me encantaría que los impulsos terminaran
su fiel servicio al caos y la masacre,
y se convirtieran en decisiones instantáneas
para hacer el bien a los demás y a uno mismo.

¿Qué pasaría si todos saltaramos a la vez?
Si lo hiciéramos para ponernos en frente
de cualquier fabricante de armas.

Qué pasaría si en lugar de mirar una pantalla
miráramos la piel, unos ojos y un alma.

Qué pasaría si entendiéramos que para que alguíen tenga un ferrari
hay miles de personas sin nada, que los castillos y feudos
son el mismo embudo que los yates y las vidas de 7 estrellas,
y ¡no merece la pena!

¿Qué pasaría si dejáramos de ponernos el disfraz de causa global?
Si nos concentráramos en tirar la botella en el amarillo cada día,
si apagamos la estufa y la luz al salir,
si fuéramos educados con los demás, no como finalidad,
sino como contaminante ejemplo continuo...

Qué pasaría si dejáramos de buscar dónde,
y empezáramos a sentir orgullo del aquí y el ahora,
si valoráramos la oportunidad lo suficiente para llevarla a cabo,
en lugar de seguir defendiendo ideas y sueños,
y no hacer nada para materializarlos.

Qué pasárias si le dedicáramos menos tiempo todo,
¿tendríamos más tiempo libre,
o seríamos libres más tiempo...?













martes, 5 de septiembre de 2017

In front of the grass

Y si el horizonte siempre fuera verde
y las compañías se convirtienran en campañas,
si en la campiña cortara el césped...
¿Cuál sería la grama y cual la broza?

Y si los techos fueran más altos que las miras,
si los humos descendieran frente al valor
y no diera calor la chimenea.

Quién cegaría las miradas sinceras
y abandonaría la partida de ajedrez.

Y si la historia tuviera castillos y dobles alturas,
si cada rincón estuviera pensado para una escena del cuento
y las todas las piezas fueran de un juego.

Y si el ruido del cuerpo despareciera frente a la belleza de la estampa,
y si contemplarla fuera la mejor de las terapias
y en cada vistazo te sintieras más verde
junto al mejor café...

Y si todo lo que creías saber sobre los paisajes desapareciese,
y las escenas parecieran revelar más verdad,
y  si el perfume fuera de un nuevo comienzo, frente a la admiración de unos
y la envidia de otros.

Y si nada es tan verdad como lo que siente la piel,
y si el sol sólo se asomara para hacer cálida la historía,
para que la brisa fuera perfecta...

Y si ese vasto cuadrado de césped,
supiera mucho más de ti mismo que nadie en el mundo.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Decepción

Cubierto de hierro y de alma,
Pensando pesado en el más alto balcón, como abrir la salida de emergencia.

Sin poder ver la estela, como un ciego en travesía de tormenta, guiado por un profundo Alzheimer, incapaz de recordar, lo vivido, lo soñado y lo sabido.

Con severo malestar como la peor de las resacas, de los desmedidos sentimientos embriagados de insensatez.

Perdido como el sudor de los hombres en el mar o su decencia en el bar. Bajo una presión constante, sin concepción de atmósfera.

lunes, 28 de agosto de 2017

Tengo miedo

Tengo miedo de que el bien y el mal sean la misma cosa,
quizás el yin y el yang, sólo sea gris,
como el alma de las personas tristes 
o las sensatas decisiones que huyen del negro y del blanco...

A lo desconocido, pero también a lo conocido,
a la ausencia de perpetuo, ese confortable estado sin nacionalidad,
sin rumbos, ni compañía ni comunicaciones decentes...

De saber que todas las decisiones son correctas,
y que aún así siguen equivocadas,
de perder lo que no tengo, por creer tenerlo
sin haberlo conocido...

Tengo miedo del odio, del rencor, de la desdicha infundada,
de la falta de educación y entendimiento,
de la infección oculta que no supura,
de los jarrones rotos que no se curan...

Por perder parte de mí, en cada una de las personas que me recibieron,
de ganar una batalla en la que no participo,
esquivando palabras y actos metrallas tintados con pólvora de hada...

Con las compañías adecuadas para los peores fines,
dando infames promesas de nuevo porvenir,
y no sentir más que ausencia, mientras echo de menos la correcta soledad...

Si dejo de desconocer a las personas con las que compartí el camino,
que agreden violentamente a una estadística de pasos que no llevaron a grandes sitios
y que lucen como fotos y recuerdos vanos,
para señalar el trofeo de cazar la libertad y coronarla de espinas...

De la vida que me ha dado tanto para aprender,
de la nostalgia a la ignorancia, de saber y abandonar lo secundario...

De cerrar las curvas líneas de contacto, y obviar el círculo.
los más curiosos lectores, perecerán de misterio hasta ascender al olvido
en una especie de Valhalla para necios que creyeron discutir al conocerse...

De olvidar la voz, las sonrisas y los buenos gestos, por los gritos, los llantos y los malos gestos,
y volverme ocre,
de tenerme que vestir de colores para sentir alegría,
De que me importen opiniones que no sean la mía...

De sumar nuevos sueños a los que ya me persiguen,
de desenterrar hachas y recuerdos, y espejos en los que zozobrar por cambios de imagen, de estilo,
de vientos, etapas y destinos...

A los excesos y a las faltas, al hambre, la sed y a la bolsa...
a las intolerancias y despistes, a los errores primitivos...

Tengo miedo, pero no de admitirlo.












lunes, 7 de agosto de 2017

¿Cómo se mide el talento?

Y ¿Cómo se mide el talento? Si es talento es relativo, si el talento está sujeto a medianos adjetivos, a opiniones y a dedos.

El talento es subjetivo, e indiferente al éxito.
No son pocos talentosos lo que mueren de descrédito,
ni pocos los inhábiles ricos en salud, dinero y amor.

Quizás a veces falta un poco de talento,
para aprovechar el talento. Para verle color, exento de calor, disfrutarlo y afrutarlo. Hablaba del rédito.

¿Y qué haría yo sin mí? deberían preguntarse algunos talentosos...

Quizás la manera de bien medirlo sea no dejar de mostrarlo. Sobre todo frente al espejo, que el talento agudo nunca se pone viejo, ni es difícil desatarlo.

Puede que algunos talentosos vivan de sus méritos.
Otros quizás ociosos, vivan decrépitos 
disfrutando de alucinaciones bajo retina
que no llegan ni a la esquina...

O a lo mejor el talento, no es tal,
y es un mero concepto que se percibe
como resultado del azar y del placer
de padecer lo que hay que ser,
de parecer, tener talento.





lunes, 24 de julio de 2017

Ni las prioridades ni la inteligencia se pueden impostar

Es cierto, pero parece que el mundo se sigue esforzando en balde.

Las prioridades no se pueden disimular, no se pueden impostar y no se deben negar.

El simple hecho de intentar disimularlas me parece insultante, no hay nada más ridículo que forzar un trato prioritario con alguien que no lo merece o divagar entre el debate eterno de trabajo, amigos o familia, la agenda y las obligaciones.

Todos somos egoístamente dignos, y -a lo que/a quien- dediques tiempo y buen humor, ten por seguro que no le importan tus esfuerzos interpretativos.

Seamos más sinceros. Simplemente prefieres estar en tu casa que en la de tu cuñada, prefieres estar con tus amigos y familia a los amigos y familia de tu pareja, prefieres tu barrio y tu ciudad a cualquier otro. Prefieres ver el canal que te gusta, en tu sofá preferido y con la marca de palomitas que te gusta. Esto es así y no hay nada de malo en ello.

No es necesario preguntar amablemente: cuál es el siguiente plan, cuando no quieres estar donde estás, no es necesario decir que te parece genial, que todo es bonito, y que te parece bien, porque absolutamente nadie va a dejar de percibir la realidad.

Dejad de esforzaros porque es imposible conseguirlo, sería como disimular ser inteligente cuando no lo eres.

De hecho lo único que consigues es que las personas que reciben esta falsa cordialidad, entren en el hábito de ser falsamente cordiales, lo que nos aleja de la realidad de las relaciones sociales.

La prioridad son las personas, no el quedar bien, son las aficiones y las cosas en las que has de invertir tiempo en soledad o compañía y no el hacer lo correcto o lo esperado.

Porque un: "Por supuesto me parece buena idea" no se acerca en nada a "Hostia puta vamos para allá ahora mismo, qué hay que llevar". Como no se parecen un: "hemos comido muy bien, el sitio me ha gustado" a un "joder estaba que te cagas, tengo que venir con... Menganita/o, con mis padres y con mi vecina, enserio, joder está que te cagas"...

No enmascaremos algo tan bonito como lo que supone ser prioridad para alguien, porque ni las agendas ni las personas lo necesitan.

Ni las prioridades ni la inteligencia se pueden impostar.

Así que vamos a dejar de esforzarnos en quedar bien y vamos a empezar a mirar en nuestro interior, qué poco necesitamos para estar mejor, qué compañías y hábitos nos hacen más felices y de qué podemos o no prescindir en nuestra vida.

viernes, 2 de junio de 2017

Feliz Cumple Gianni, espero que sea el último...

Buenos días Gianni, no sabía que habías nacido el mismo día que Gilbert Baker, algo me olía...

Aunque no te lo creas, me expreso mucho mejor escribiendo que hablando, y me gustaría dedicarte unas palabras, para que al menos por compromiso, tengas que leer algo que no sea el MARCA.

Ni tengo el dinero, ni la paciencia, ni los recursos para hacerte un presente material, así que te voy a regalar un poco de tiempo y algunos deseos. Además tienes de todo cabrón XD.

Espero que este año que te despedirá de la veintena sea el último en el que te ataquen preocupaciones, el último en el que te duela la espaldita y el último en el que se te escape el aire entre los deditos al tocar las palmas, tranquilo lo trabajaremos ¿has pensado en apuntarte a bailar flamenco?.

Espero que este año sea el último en el que regalar tu confianza se convierta en una flecha envenenada o en un boomerang asesino. Espero que sea el último en que tus reacciones hablen por tus emociones en lugar de por tus pensamientos y el último en el que peses menos de 70 kilos, porque eso es peso de niña.

Espero que sea el último año en que tu tiempo no sea infinito, que sigas disfrutando de tu familia lo primero, y que corran ríos de salud en tus hijos, en tu mujer y en toda la gente a la que aprecias.

Espero que sea el último año en el que haya siquiera un día en que te falte energía por la mañana o sueño por la noche. Y que si te falta sea porque te has 'pegao' una pedazo de juerga.

Espero que sea el último en que pienses que tener amigos de verdad es difícil, y que sigas manteniendo para siempre esa actitud de humildad y aprendizaje continuo que tienes. Algún día te enseñaré a beber cerveza, lo prometo.

Espero también que sea el último en el que te compres la ropa en charanga y mayoral y que por fin pegues el estirón a lo ancho y abandones la XS, prometo pasarte a mi dietista, total un número más que uno menos...

Espero que ningún problema o discusión sobreviva a tu almohada y que si no puedes encontrar los gresites que salten de tu piscina, yo esté ahí para hacerlo. ahí en tu piscina claro...

Espero que sigas hablando con pasión de las cosas que te gustan, de tus proyectos, de tu futuro, y que nunca dejes de escuchar con esa facilidad que lo haces.

Espero que nunca dejes de saltar mundos, sea el Nikki o la Garrapata, lo importante es la compañía.

Espero que ya estés hasta los huevos de leer, pues no hay intención más digna, ni loable, que la de tocarle los cojones a un tío en su cumpleaños.

Un abrazo, nos vemos cuando quieras y te invito a un "argo". He invertido al menos una hora, así que eso +IVA supone un regalo de...

Super verjaardag Gianni, maak er een top dagje van. Hip hip hoeraaa!










sábado, 20 de mayo de 2017

¿Pensar distinto es sinónimo de enfrentamiento?

Y por qué pensar distinto tiene que ser sinónimo de enfrentamiento.

Cada día más claro lo tengo, la ideología es esa patraña echa fórmula magistral, que vienen manteniendo por siglos, aquellos que tienen la posibilidad de hacer que todos mejoremos y no lo hacen.

Es una pócima secreta, al punto de adictivo odio y toque agrio, con mucho rencor heredado, rencor del malo, el que se alimenta de saña y ganas de venganza.

Sin duda, una verdadera pena que la gente invierta su tiempo intercambiar radicales opiniones, en lugar de proponer soluciones, 

Es evidente, que es infinitamente más sencillo soltar el discurso aprendido, ese que queda bien entre afines amigotes, que pensar al respecto y escarbar hasta encontrar algo parecido al sentido común.

Sencillamente, opinar no esta mal, difundir tampoco, pensar no está de más, pero más allá de eso... ¿Dónde está el debate?

Ánimo, energía y mucho cariño para cambiarlo. Que los colores que defendéis se tiñen bajo cuerda, y a golpe de sobre en la trastienda de la tintorería. Luego, ellos cenan juntos mientras tú pierdes el saludo al vecino...

Sensatez, cultura y un elegante intercambio, es mi propuesta. Y si no es posible, ¿para qué intercambiar nada?

miércoles, 8 de marzo de 2017

Vomitar, las ansias y el poder...

Mientras el poder siga formando campo semántico con "de adquisición" o, "de seducción" tendremos un gran problema con todos los daños colaterales del ostentar y el detentar.

El poder debería ser una opción de calidad, además de una demostración de cualidades y no una exhibición de vanidad. Debiera ser una responsabilidad de posición y no de presunción. Por eso cuando vemos la interminable lista de crímenes sin nombre a manos del poder, varios tipos de ansia se ponen a funcionar en nuestra aletargada conciencia.

Otros poderes sin embargo, parecen cada vez más escasos y exentos de promoción alguna. Poder olvidar es casi un reto por la realidad de las tecnologías, poder perdonar algo obsoleto.

Cada vez nos creemos menos eso de que querer es poder, y como en las épocas prerrevolucionarias nos damos cuenta de que poder es nacer. Lo que sí que me remueve la bilis es cuando se puede y no se quiere. ¿Podemos cambiarlo?

Podamos como decía el jardinero, o no, hay que intentarlo. 

lunes, 6 de marzo de 2017

Todos los búhos somos iguales...

Todos lloramos y reímos en el mismo idioma. No te desampares si te rompen el alma porque fracturada, dejará pasar la luz mejor.

No tengas miedo a los cambios y sí a lo contrario. Porque todos sentimos el tiempo aunque nos vayamos de compás...

Olvida las faltas de cordura y apoya las de vergüenza para acabar con el ridículo sentido del ridículo.

Todos sentimos que se eriza la piel delante de la emoción, del arte y de la pena por injusticia real y casi nadie hace ascos a un abrazo, a un piropo sincero o a un orgasmo.

Esfuérzate en sumar al mundo, es mucho más agradecido de lo que imaginas y olvídate de restar, sobre todo a ti mismo.

Todos olemos mal si dejamos de asearnos y nuestros desechos no son plato de buen gusto para nadie, sangramos y enfermamos, asentimos y nos enfrentamos, cantamos en la ducha y bailamos de alegría. Ojalá todos los días.

Porque tú también puedes conseguir que pase, que pase la vida, que pase la tristeza o que pase de ti. Tú también lo puedes conseguir.

Porque no importa tanto el sentimiento de procedencia como nos han vendido, y ser, es más que "ser de", ser, es más sentir que ser...

Abre tu historia a nuevos personajes, ya verás como las horas de rodaje se hacen más amenas y a duras penas, dan menos que pensar y más que vivir por el arte de contaminar. Conoce más gente, aprenderás nuevas formas de equivocarte y aprender...

Cuando escribimos, todos buscamos sentirnos representados en el que lee, ¿pero cuántas veces lo conseguimos?

Y aunque a la hora de admitirlo nos dejen solos... Merece la cena tan secreta ibérica compañía, de los búhos que miran buscando inspiración para confirmar que sus almas no están solas.

Todos somos iguales.